domingo, 15 de junio de 2008

exit (escapando del bosque)

escribiendo melodías para mentes enfermas salpico todo lo que puedo ver, antes de la niña rubia colgada que escupe sangre. puedes ver la luna menguante mientras la brisa sobrepasa tu aliento, y le entregas al conejo esa pala para que siga cavando. las cosas que pasan por tu mente son sobrecogedoramente enfermas mientras la canción del amor sigue sonando entre los caídos, la tierra no es impedimento, ríes y el conejo hace las carcajadas que faltan, supongo quee están felices. ahora corren por el bosque, la escena se hace cada vez mas oscura mientras las malezas y los pinos se atraviesan unos a otros, temerosos de algo que los persigue, la melodía del cascabel lleno de cocaína sigue sonando y el perdón es una linea para el mute de tal sonido, escupes en su cara y sigues al conejo. ves aquel foso? al que haz arrojado mas de la mitad de tu vida niña, está tapado en mierda. el conejo sumerje tu cabeza y vez lo lejos que has llegado. el llanto de aquel bebé es cada vez mas fuerte, mientras esa guitarra toca las melodías mas tristes que haz escuxado, el conejo te mira atentamente mientras tus ojos se llenan de lagrimas, la pena inunda tu corazón, pero nada puedes hacer. aquella rama se suelta y atraviesa tu conciencia, no hay sangre, estas seca, no tienes nada dentro, recién comienzan a aflorar tus sentimientos. ya no hay conejo, desaparece entre la niebla. que haces tirada en medio del bosque? pues el llanto sigue cada vez mas fuerte y es como si te acercaran los gritos del bebé al oído. Te das cuenta que el bebé eres tu. pues aquel árbol puede servir, miras hacia abajo y vez la carta y el paquete que el conejo te dejó. abres el sobre, no hay papel, es un espejo. miras una y otra vez y no hay nada, abres el paquete y hay una soga, vuelves a mirar el árbol y recuerdas que escupiste sangre, que después con un conejo cavaste tu tumba y recuerdas que eres un alma vaga, que en noches te suicidas constantemente. giro mi cabeza y el conejo está atrás de mi, me dice que deje de escribir mierda y que sea feliz en la vida, que no termine como tu, vomitando sangre colgado a un árbol.